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Óscar Liera, en los recuerdos de su hermana Adelina

 

En los recuerdos de Adelina Cabanillas, Óscar Liera, sigue siendo igual que como  era: un  hermano entrañable, un ser humano  sensible, cariñoso, juguetón, bromista,  humilde, más nunca pusilánime.

Era el hermano ideal, agregó, su  consejero, su todo, el que le  ponía muchos sobrenombres, que pasaba inventado, por eso muchas de sus obras le son tan familiares.

Ella era personajes como La Cornelia, una loquita que pasaba por la calle, La Fenelia, La Fenelisca, y otros más que fueron inmortalizados en las obras lúcidas con las que el dramaturgo, se posicionó en el teatro nacional.

Hablar de Liera hoy, es hacerlo de un referente de un teatro vigente, combativo, pero también poético y constructivo, que dejó su impronta como un hombre lúcido, inteligente, pero sobre todo artista comprometido.

Fundador del Taller de Teatro de la Universidad Autónoma de Sinaloa y el Apolo, se nutrió de sus vivencias, del habla de la región, de los cuentos de su abuela materna, de las historias, las  leyendas urbanas, mitos, de la familia para inmortalizar obras como; El camino rojo a Sabaiba, Cúcara y Mácara, Los caminos solos, Los negros pájaros del adiós.

Adelina contó, que desde niño le gustaba sentarse a un lado de la abuela materna a escucharle sus historias. Tenía grandes ocurrencias, siempre inventaba cosas para salir bien librado de los regaños maternos y los paternos. Ella siempre fue su cómplice.

 

Teatro vigente

Considerado uno de los creadores escénicos más importantes de la segunda mitad del siglo XX, su teatro está más vigente que nunca.

“Óscar decía que estábamos igual o peor que en 1910, y que la revolución sólo le había servido al país para formar un ballet popular. Él siempre fue muy querido por la gente de teatro y por la que no lo era, se daba a querer”, recordó Adelina.

“En la actualidad, los teatreros y los no, se lamentan de no haberlo conocido. Era un gran tipo, con muchas cualidades. Tenía un gran compromiso social como ciudadano, era todo un personaje, con un gran sentido del humor, hasta guapísimo era”.

Con 35 obras de teatro escritas, de acuerdo a su hermana, el paso del tiempo sí le ha hecho justicia.

“Sus obras cada vez se montan más,  jóvenes de   otros   estados las solicitan con mucha frecuencia, Óscar sigue en los escenarios; en Madrid, se hizo una lectura dramatizada de El camino rojo a Sabaiba, en la embajada de México en Madrid, dentro de los festejos del centenario del natalicio de Juan Rulfo”, comentó.

“En  Aguascalientes, el día 29 de este mes, se develará placa por las 50 representaciones de Dulces compañías, aquí en Culiacán se siguen  montando Las juramentaciones, desde hace un año. Acabamos de venir de Mazatlán de una función de beneficencia para las promotoras del Seguro Social”.

 

Pez en el agua

Como un homenaje a la trayectoria del dramaturgo, Editorial UAS, publicó el libro Pez en el agua, que reúne las obras de teatro más emblemáticas del sinaloense Óscar Liera, uno de los mejores dramaturgos mexicanos de la segunda mitad del siglo XX.

La crítica ha reconocido en la obra de Liera, además de sus novedosas estructuras dramatúrgica, su inteligente manejo del humor y su implacable e incansable crítica al poder y a la relación del pueblo con instituciones como la Iglesia y el Estado, la cual se vio siempre permeada por el amor que le profesaba a su tierra y a su gente.

El volumen incluye también una serie de sonetos inéditos y una colección de fotografías, algunas hasta ahora desconocidas.